El aumento en la carne vaca hace imposible poder llevarla al plato de todos los días. En la mayoría de los lugares la blanda supera los $ 4.500, mientras que en las grandes pollerías de la Capital Puntana aún se consigue a $ 1.150 el kg. de pollo.
Sin opción quedo la gente con respecto a disponer de carne vacuna para cocinar debido al aumento que se registró en esta última semana que fue de aproximadamente un 15%. Con esto los cortes de carne como las blandas, bola de lomo, nalga, cuadrada, cuadril, superan los $ 5.000, aunque en algunas carnicerías de barrio todavía se puede comprar por $ 4.600.
En tanto las costeletas y las costillas se exhiben en muchos carteles como una oferta de $ 3.800. La carne molida común es una oferta tentadora que se puede cocinar de distintas maneras y los precios van de $ 2.500 a $ 3.000.
En tanto el pollo comprando el kg. en una de las distribuidoras más grandes que tiene San Luis con varias sucursales en la ciudad, se puede conseguir a $ 1.100 el kilo y el de campo $ 1.400, toda una oferta. Así mismo la gente evita llevarse un pollo entero y elige en su gran mayoría, de manera suelta, alitas, menudos y el puchero de pollo también conocido como rancho.
Si bien el cerdo es otra opción que hay en las carnicerías de San Luis su precio es intermedio, en algunos cortes, entre el pollo y la carne vacuna.