Según el último Boletín Epidemiológico del Ministerio de Salud de la Nación, entre el 1 de enero y el 2 de mayo de 2026 hubo 263 casos confirmados de intoxicación o exposición a monóxido de carbono. Del total, se notificaron 9 personas fallecidas.
Con la llegada del frío y el uso de artefactos a gas, como estufas, calefones y calefactores, aumentan los casos de intoxicación por monóxido de carbono.
Entre enero de 2025 y abril de 2026, se notificaron 2.281 casos de intoxicación por monóxido de carbono. El 42% (948) correspondió a la región Centro y el 29% (660) a la región Sur. En menor proporción, las regiones Cuyo, NOA y NEA concentraron el 19% (426), 10% (236) y menos del 1% (11) de los casos, respectivamente.
El monóxido de carbono (CO) es un gas muy tóxico para las personas y los animales, y constituye una de las principales causas de muerte por envenenamiento para todas las edades.
En Argentina, la mayoría de estos eventos se originan en “exposiciones no intencionales intradomiciliarias vinculadas al uso inadecuado, desperfectos o falta de mantenimiento de artefactos para calefacción o cocción, en ambientes cerrados y sin ventilación adecuada”, señala la cartera sanitaria nacional.
“El CO es un gas inodoro, incoloro, insípido y no irritante que se produce por la combustión incompleta de materiales que contienen carbono, como gas natural, kerosén, carbón, madera o combustibles líquidos. Su carácter no perceptible por los sentidos lo convierte en un agente de exposición inadvertido, particularmente en contextos domésticos y laborales mal ventilados.”
¿Cuáles son los síntomas de intoxicación por monóxido de carbono?
Se debe sospechar una intoxicación con monóxido de carbono cuando una o varias personas al mismo tiempo, que estuvieron en un ambiente cerrado, presentan:
- Dolor de cabeza
- Mareos
- Somnolencia
- Debilidad
- Cansancio
- Náuseas/vómitos
- Pérdida del conocimiento y/o convulsiones
- Palpitaciones
- Dolor de pecho
- Paro cardiorrespiratorio
Muchas intoxicaciones por monóxido de carbono parecen intoxicaciones alimentarias, gripes o accidentes cerebrovasculares. En niños pequeños, puede simular un cuadro meníngeo por la irritabilidad, llanto continuo y rechazo del alimento.
¿Cómo prevenir la intoxicación por monóxido de carbono?
Las intoxicaciones con monóxido de carbono son más frecuentes en épocas frías porque aumenta el uso de todo tipo de calefactores y suelen cerrarse las puertas y ventanas, lo que impide la llegada de aire fresco y la salida de los gases tóxicos que se acumulan en el interior de las viviendas.
Para prevenir esto, es fundamental el control de la instalación y el buen funcionamiento de artefactos, advierte el Ministerio de Salud.
Algunos indicios que nos pueden hacer sospechar la presencia de monóxido de carbono en el ambiente son la coloración amarilla o anaranjada de la llama de hornallas o estufas. También la aparición de manchas de hollín, tiznado o decoloración de los artefactos, de sus conductos de evacuación o alrededor de ellos. En esos casos, se debe llamar a un gasista matriculado.
Por otro lado, es clave mantener los ambientes bien ventilados.
No se deben usar hornallas ni el horno para calefaccionar, ni dejar brasas o llamas encendidas mientras se duerme. También se recomienda evitar colocar recipientes con agua sobre estufas u otras fuentes de calor, no instalar calefones en baños o ambientes cerrados, y no encender motores a combustión en lugares sin ventilación como sótanos o garajes.