Se conoció públicamente que la legisladora nacional, sin acto protocolar, empezó a trabajar como rectora en la Casa de Estudios y que pidió en el Senado de nación licencia sin goce de sueldo.
Una de las ultimas designaciones más polémicas de Alberto Rodríguez Saá que logro con el voto de sus senadores en la Legislatura provincial ha sido el de la Rectora de la Universidad de La Punta. El espacio sindicado por el gobernador electo, Claudio Poggi, como un aguantadero de contención económica para los funcionarios del gabinete actual.
Quien se ha ocupado de ponerle poca transparencia a esta designación ha sido la propia María Eugenia Catalfamo, quien según trascendió asumió el cargo de rectora el 21 de noviembre, pero sin ningún tipo de acto protocolar, algo no habitual, y sin dar comunicados oficiales desde la institución.
Según declaraciones que compartió el medio “La Gaceta Digital” Catalfamo expreso que “La realidad es que estábamos en un contexto complicado y queríamos entrar a trabajar, no perder tiempo con actos o asunciones cuando ya legalmente estábamos autorizados. Fue una decisión mía de entrar trabajando”
La cuestionada legisladora nacional que deberá dejar ese cargo el próximo 10 de diciembre confirmo también que en el Senado pidió licencia sin cobrar su sueldo, otra información que tampoco tuvo comunicación oficial, un método extraño de alguien que estudio comunicación.
Sobre su cuestionada legalidad en el cargo de rectora dijo, “Está todo instrumentado y legalizado y cuando ellos entren al Gobierno en los próximos días van a poder ver esos decretos y resoluciones”.
Algunos trascendidos hablan de que Catalfamo ha contratado a un estudio de abogados muy importante del país para que la defienda en caso de que le quieran sacar de la designación, para muchos “tramposa” que le dio Rodríguez Saá, una vez que comience el nuevo gobierno.
Por su lado Poggi en medio de esta designación se pronunció diciendo “No permitiré que la ULP se transforme en un aguantadero de funcionarios”