El gobernador de Claudio Poggi y su par de Alfredo Cornejo firmaron un convenio específico de colaboración interjurisdiccional con el objetivo de integrar de manera logística y operativa a las fuerzas de seguridad de ambas provincias y reforzar los controles en el límite interprovincial.
El acuerdo establece la creación de una zona unificada de Control Policial en el límite entre San Luis y Mendoza, además de la instalación de un centro de monitoreo integral que permitirá administrar alertas para la búsqueda de dominios vehiculares y la identificación de rostros de quienes circulen entre ambas jurisdicciones.
El nuevo centro de monitoreo funcionará en la Isla de Servicios de San Luis sobre la Ruta Nacional 7, donde anteriormente operaba la Policía Caminera. Desde allí se controlará el tránsito que atraviesa el corredor interprovincial, considerado estratégico por el alto flujo de personas y vehículos.
Durante el acto, Poggi destacó que la iniciativa representa “un paso muy importante” para profundizar el trabajo conjunto entre ambas provincias y señaló que se trata de la continuidad del convenio de colaboración firmado el 31 de mayo de 2024 en Desaguadero entre San Luis, Mendoza y San Juan, orientado a reforzar la seguridad regional.
El mandatario explicó que la zona de control abarcará seis kilómetros dentro de cada provincia y que en ese sector también funcionará el centro de monitoreo integrado. “Se extienden las jurisdicciones de nuestras fuerzas de seguridad recíprocamente. Aquí vamos a poner en valor este edificio y lo vamos a convertir en un centro de monitoreo conjunto, integrado para ambas fuerzas policiales, adaptándolo además a un control unificado”, afirmó.
Asimismo, indicó que la obra podría estar finalizada en un plazo estimado de cinco a seis meses, momento en el cual comenzará a operar el sistema conjunto de control y monitoreo.
Por su parte, Cornejo resaltó la importancia de integrar las bases de datos de ambas provincias y subrayó el valor estratégico del corredor de Desaguadero. “Por esta ruta pasa muchísima gente de distintos lugares del país. Es un corredor muy importante y necesitábamos mejorar los controles sin generar obstáculos innecesarios”, expresó.
El mandatario mendocino también adelantó que el centro de monitoreo contará con cámaras para la identificación de patentes y rostros, lo que permitirá detectar vehículos con dominios robados o adulterados. “Creemos que ahora será posible acceder a la información de patentes que se pierden o se roban en cualquier lugar del país, lo que nos permitirá identificar autos que circulen con patentes cambiadas”, explicó.

La ministra de Seguridad de San Luis, Nancy Sosa, destacó que el edificio contará con tecnología específica para el control de patentes y de las personas que circulen por la Ruta 7.
“La importancia de este proyecto es darle institucionalidad al trabajo que ya vienen realizando ambas policías y, al mismo tiempo, generar una zona ágil para quienes transitan por este corredor. Administrando las alertas podremos realizar controles específicos sin necesidad de detener todo el tránsito”, señaló.
El convenio contempla la intervención conjunta de personal policial, el uso compartido de infraestructura y recursos tecnológicos, la armonización de procedimientos y la prórroga recíproca de jurisdicción y competencia para facilitar el accionar de las fuerzas de seguridad en la zona limítrofe.
Del acto también participaron el jefe de Policía de San Luis, Juan Carlos Serrano; el subjefe de Policía, Néstor Miranda; la directora de Infraestructura en Seguridad, Leila Vega; el subsecretario de Tecnología Aplicada a la Seguridad de Mendoza, Leandro Biskupovich; y el director de Tecnología en Seguridad de San Luis, Javier Salomón, entre otros funcionarios.
La infraestructura del proyecto
La arquitecta Leila Vega explicó que el proyecto contempla la adecuación y mantenimiento de un conjunto edilicio compuesto por dos bloques conectados por una estructura de cubierta metálica que generará un espacio semicubierto con capacidad para el estacionamiento de hasta 24 vehículos.
El Bloque A contará con aproximadamente 244 metros cuadrados cubiertos distribuidos en dos niveles. En la planta baja se ubicarán oficinas administrativas, guardia, sanitarios, office, cuatro celdas y sala de máquinas, mientras que en la planta alta funcionarán seis oficinas y un sanitario destinados a tareas operativas y de gestión.
En tanto, el Bloque B tendrá una superficie de 128 metros cuadrados en una sola planta y estará destinado al descanso del personal policial y a servicios complementarios para el funcionamiento del destacamento.
