Santiago del Estero se tiñó de marrón tras la consagración de Platense, que venció por la mínima a Huracán y se alzó con el primer título de su historia. El golazo de Guido Mainero fue suficiente para que el Calamar grite campeón y festeje una hazaña inolvidable.
El equipo dirigido por la dupla Martín Palermo Orsi y Favio Gómez culminó una campaña extraordinaria, que tuvo como escenarios clave el Cilindro de Avellaneda, el Monumental, el Nuevo Gasómetro y, finalmente, el Estadio Madre de Ciudades, donde Platense selló su coronación.
La clave del encuentro estuvo en la pelota parada. Un preciso centro de Taborda a la cabeza de Nacho Vázquez habilitó a Mainero, que con un derechazo espectacular colgó la pelota del ángulo. Un golazo que emocionó a los hinchas y quedó grabado en la historia del club.
Con esta victoria, Platense se consagra campeón del Torneo Apertura, se asegura un lugar en la próxima Copa Libertadores y disputará el Trofeo de Campeones.
Un hito inolvidable para el club de Vicente López, que celebra el fruto de un trabajo sólido, colectivo y con identidad. ¡Salud, Calamar campeón!