Manuel Adorni presentó su renuncia como jefe de Gabinete del gobierno de Javier Milei, en medio de cuestionamientos políticos y una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito. La salida fue comunicada a través de una carta publicada en sus redes sociales, donde el funcionario aseguró que deja el cargo “con la conciencia tranquila” y negó haber cometido delitos.
Adorni, uno de los hombres de mayor confianza del Presidente y exvocero presidencial, quedó en el centro de la polémica tras denuncias vinculadas a su patrimonio, gastos personales y viajes cuestionados. La situación generó presión política y terminó acelerando su salida del Ejecutivo.
La renuncia ocurrió después de una serie de denuncias vinculadas a su patrimonio, declaraciones juradas y cuestionamientos sobre gastos personales y operaciones financieras que quedaron bajo análisis judicial. Desde el Gobierno habían respaldado públicamente al funcionario durante semanas, pero finalmente la presión política aceleró su salida.
Adorni había llegado al Gobierno como vocero presidencial de Milei y luego asumió como jefe de Gabinete, convirtiéndose en una de las figuras de mayor exposición y confianza dentro del oficialismo. Su salida representa un cambio importante en la estructura del Ejecutivo y abre una nueva etapa de reacomodamiento interno.