La ciudad de Justo Daract se despertó con una noticia que enluta al mundo de la música: falleció Américo Moroso, el alma del bandoneón puntano y referente indiscutido del tango cuyano. Tenía 89 años y una vida entera dedicada a la música.
Nacido en 1935 en Villa Salles, a pocos kilómetros de Justo Daract, Moroso descubrió su pasión por el bandoneón desde pequeño. A los 10 años, su padre lo llevaba en sulky hasta Villa Mercedes para que pudiera estudiar música con el profesor José Orozco. Con apenas 14 años debutó en los escenarios y, a los 18, ya dirigía su propia orquesta.
Su talento, acompañado siempre por la humildad y la perseverancia, lo convirtieron en un símbolo de la cultura cuyana. Durante más de siete décadas hizo del tango su vida y su bandera, dejando huella en festivales, milongas y escenarios de toda la región.
En 2022, su historia llegó a la pantalla con un documental que emocionó a toda la comunidad, y en 2024 presentó su autobiografía “Una leyenda”, donde repasó su extensa trayectoria y su compromiso con la música como identidad cultural.
Américo Moroso no solo fue un virtuoso del bandoneón, sino también un apasionado defensor del tango como patrimonio del pueblo. Su ‘fueye’ supo contar historias de amor, de lucha, de raíces. Hoy, ese instrumento guarda silencio, pero su legado sigue vibrando en cada nota que dejó.
La comunidad lo despide con profundo respeto y gratitud. Descansa en paz, maestro. Tu música seguirá danzando en el alma de San Luis.