El Concejo Deliberante sancionó el proyecto presentado por el intendente, Gastón Hissa.
El Concejo Deliberante aprobó la ordenanza que prohibe la actividad de los trapitos y lavacoches de la ciudad de San Luis. El proyecto fue acompañado por el bloque oficialista Por San Luis, con ocho votos, mientras que los concejaes del PJ se retiraron y no participaron de la votación.
La iniciativa había sido presentada por el intendente Gastón Hissa con el objetivo de “dar respuesta a los vecinos que se vieron afectados de forma agresiva por esta práctica”.
El proyecto sostiene “la necesidad de regular el uso del espacio público en la ciudad de San Luis, el ordenamiento urbano y la protección de los derechos de los ciudadanos”.
“La presencia de personas que realizan actividades en la vía pública, tales como vigilancia, lavado y/o cuidado de vehículos en zonas de alto tránsito, han generado diversas problemáticas que incluyen coerción económica, riesgos para la seguridad y afectaciones al orden público”, enumera la iniciativa.
“La actividad de los denominados “cuidadores de vehículos » o «trapitos » han generado por parte de los vecinos reclamos relacionados a situaciones de extorsión, daños a la propiedad y conflictos entre los ciudadanos, perjudicando la libre circulación y los derechos del uso equitativo de los espacios públicos”, explica el proyecto aprobado en el Concejo Deliberante.
La ordenanza que consta de 9 artículos detalla la prohibición de la actividad, sanciones económicas y de protección de los menores de edad.
En primer lugar indica que “queda prohibida en la ciudad de San Luis toda actividad en relación al lavado, estacionamiento y/o cuidado de vehículos en la vía pública, comúnmente conocido como “cuidadores de vehículos » o»trapitos » que impliquen una retribución económica”.
En ese sentido, define a este tipo de trabajadores informales como “toda persona que ofrece servicios de vigilancia, lavado y/o cuidado de vehículos en la vía pública a cambio de una retribución económica, como así también actividades similares relacionadas con las tareas mencionadas anteriormente”.
Quien infrinja la ordenanza será sancionado con la aplicación de 200 a 500 unidades de multa y en el caso de que se trate de menores de edad, la sanción recaerá sobre los tutores. Si el infractor reincide, las sanciones se duplicarán.