Más de 30 mil personas dijeron presente en la noche inaugural de la 37° edición de la Fiesta Nacional de la Calle Angosta, reafirmando una vez más la importancia de este festival que es emblema de Villa Mercedes y un verdadero bastión de la música popular argentina.
Con el predio del anfiteatro Alfonso y Zavala colmado, la fiesta comenzó a puro poncho, danza y guitarras, en una edición que refleja no solo el peso de la historia del evento, sino también el intenso trabajo previo de organización que permitió que todo se desarrollara de manera ordenada y segura.
La Calle Angosta no es solo un festival: es una tradición profundamente arraigada en las familias villamercedinas, que año tras año eligen reencontrarse en este espacio que mantiene viva la cultura y la identidad del pueblo. Vecinos de la ciudad y visitantes acompañaron masivamente una primera noche que dejó la vara muy alta.
El regreso del Chaqueño Palavecino, luego de ocho años, fue uno de los momentos más esperados y emocionantes, poniendo a bailar y cantar a miles de personas. La grilla artística continuó con espectáculos de primer nivel, como Simplemente Los Cantores del Alba, Sele Vera y el cierre a cargo de Algarroba.com. También se destacaron las presentaciones de Walter Sapino, Jonathan Lucero y Los Copleros, que aportaron su impronta al escenario mayor.

La convocatoria también se sintió con fuerza en los fogones, los paseos de emprendedores y artesanos, el patio cervecero y las parrillas, donde el movimiento fue constante durante toda la noche, consolidando al festival como un motor cultural, social y económico para la ciudad.
La Fiesta continua este viernes desde las 20 horas. Para ingresar al anfiteatro, las entradas pueden adquirirse en el Museo Ferroviario, ubicado a metros del predio por avenida Mitre. El acceso al predio es gratuito y los menores abonan entrada a partir de los seis años.





