La propuesta apunta específicamente a incentivar a padres, tutores y graduados a ser parte de este tipo de ONG. Brinda apoyo técnico para la regularización administrativa, capacitaciones dirigenciales y aportes económicos.
En el Año de la Educación, el Gobierno Provincial también busca fortalece las cooperadoras escolares, comunidades integradas por padres y tutores que, desinteresadamente, dedican parte de su tiempo a colaborar, a través de distintas actividades, para llevar solución a necesidades que se presentan en las escuelas.
En pos de apoyar este modelo, el Estado lanzó este martes, durante la visita del gobernador Claudio Poggi a la Escuela N°320 ‘Nicolás Avellaneda’ de Santa Rosa del Conlara, el programa ‘Cooperadora Activa’, una propuesta que tiene como objetivo esencial incentivar la participación activa de más padres, tutores y graduados en estas entidades.
La directora de Personería Jurídica, Lorena Domínguez, explicó que parten de la base de concebir a las cooperadoras escolares como “entidades solidarias que acompañan la escuela, compuestas del vínculo entre la familia y la institución”.
A partir de ello, diagramaron cuatro ejes centrales que apuntan a promover el desarrollo y crecimiento de este modelo en la provincia. Arranca por una campaña masiva de comunicación y difusión de las ventajas de estas entidades, sensibilizando sobre el rol que pueden cumplir para el progreso de una institución educativa. “Por eso vamos a entregar un kit con material audiovisual a cada cooperadora, una carta formal de invitación a participar y un manual práctico para que lo repartan entre padres”, dijo.
El segundo eje es el reempadronamiento y la regularización institucional, para ayudar a que cumplan con sus obligaciones administrativas a través de asistencia técnica territorial y una simplificación de los procesos burocráticos. “Por ejemplo, encontramos que en cooperadoras rurales les cuesta llegar al mínimo de 10 o 12 miembros, entonces vamos a reducir el número obligatorio y simplificar el procedimiento de convocatoria, asambleas y demás”, explicó Domínguez.
Lo siguiente es un ciclo de capacitación dirigido a los cuerpos directivos de cada organización. “Se divide en tres módulos virtuales y un encuentro presencial regional. Vamos a abordar estrategias para estimular la participación, para lograr ese involucramiento necesario, y formas de comunicar lo que hacen para llegar a más gente”, destacó la funcionaria.
Por último, aquellas cooperadoras que cumplan satisfactoriamente con lo mencionado podrán acceder a líneas de financiamiento público a destinar en bienes de uso para la generación de recursos o para cubrir necesidades de cada establecimiento. “La idea es que puedan sumar, por ejemplo, un horno pizzero para generar ventas y así aumentar sus ingresos”, explicó.