Un profesor de la UNSL denunció que le impidieron incluir material científico sobre identidad en una clase práctica.
El doctor en bioquímica Leonardo Seguín, integrante de la materia Biología molecular e ingeniería genética de la carrera de Biotecnología, denunció que el profesor responsable del curso, Darío Ramírez, le prohibió utilizar el “índice de abuelidad” como ejemplo en los trabajos prácticos. La controversia surgió en septiembre, aunque trascendió días atrás.
El docente expuso la situación en un documento dirigido al decano Sebastián Andujar, donde recordó que el índice constituye una herramienta estadística desarrollada por Mary-Claire King junto a las Abuelas de Plaza de Mayo para identificar nietos apropiados durante la dictadura. Según su relato, el titular de la cátedra lo consideró una forma de “adoctrinamiento”.
Los artículos 27 y 33 de la Ley de Educación Superior establecen que “Las instituciones universitarias tienen por finalidad la generación y comunicación de conocimientos del más alto nivel en un clima de libertad, justicia y solidaridad”, y “deben promover la excelencia y asegurar la libertad académica (…) así como la convivencia pluralista de corrientes, teorías y líneas de investigación”.
La “Recomendación relativa a la condición del personal docente de la enseñanza superior” de la Unesco, indica que “Los/as profesores/as de la enseñanza superior y los/as investigadores/as tienen derecho a la libertad académica, que incluye la libertad de enseñar y debatir sin verse limitados por doctrinas establecidas, la libertad de llevar a cabo investigaciones y a difundir y publicar los resultados de las mismas, la libertad de expresar libremente su opinión sobre la institución o el sistema en que trabajan, libertad ante la censura institucional y de participar en órganos profesionales u organizaciones académicas representativas”.
Seguín señaló que, como Jefe de Trabajos Prácticos, había pedido a los estudiantes analizar papers científicos y contenidos sobre el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG). “Todo el material es subido al classroom de la materia previo a la clase”, explicó. Relató que al día siguiente, “Darío Ramírez decide borrar el material sobre el BNDG, y la razón que esgrime es que es un documento de ‘adoctrinamiento’”.
Hacia ese momento, el docente recibió nuevas restricciones. Ramírez le impidió cargar contenidos sin autorización, tras afirmar que parte del material tenía un sesgo “ideológico de izquierda” y que no correspondía usar “relatos parcializados del pasado”. Según expresó al decano que esta dinámica constituye una vulneración de su libertad de cátedra.