Lo aprobó el Consejo Superior por el término de 120 días, con los efectos en materia académica que esto conlleva.
El Consejo Superior de la Universidad Nacional de San Luis ha anunciado la declaración de emergencia económica, financiera y administrativa por un período de 120 días, con repercusiones significativas en el ámbito académico. Además, la comunidad universitaria ha expresado una profunda preocupación acerca de la situación económica y presupuestaria de la UNSL.
Durante la sesión, el rector de la Universidad, C.P.N. Víctor Moriñigo, destacó aspectos generales y específicos de la coyuntura nacional. Señaló que la situación de las universidades en general es grave, especialmente en lo que respecta al presupuesto, aunque aún no ha alcanzado niveles críticos. Se cree que pueden implementarse acciones para hacer frente a un año que se vislumbra como sumamente desafiante.
«La situación es grave y de especial atención a lo presupuestario, pero todavía hay caminos por transitar que son los que creemos que vamos a llevar adelante con mucha gestión», dijo.
Además, explicó que la situación comienza a agravarse cuando el Gobierno nacional decide no aprobar un presupuesto para el año 2024, sumado a la suba de precios del INDEC y la cuestión inflacionaria del 2023. «Tenemos el mismo dinero que el año pasado, pero los precios no son los mismos», enfatizó.
A su vez, hizo hincapié que tienen el mejor de los ánimos y el convencimiento de que se saldrá adelante, ya que se cuenta con lo necesario para revertir esta situación si se tiene un espíritu de comunidad. «Tenemos el convencimiento de tener la mayor responsabilidad, pero también la mayor austeridad posible. Por supuesto tenemos como objetivo que la Universidad funcione y esté abierta», dijo.
Moriñigo expresó que se va a priorizar lo académico, lo científico, la extensión universitaria y el sostenimiento de que el estudiantado pueda asistir a la Universidad (becas y comedor universitario). Pero también acentuó en que la Universidad necesita otras confirmaciones que hacen a la Institución que se cree y se quiere y que tienen que ver con el Programa de adultos mayores, el Programa de discapacidad, los traslados académicos de los y las estudiantes al trabajo de campo, los fondos de capacitación, o distintas cuestiones que tienen que ver con el nivel académico de calidad, y que no se está contemplando en el presupuesto universitario. «Estamos convencidos de que vamos a poder garantizar durante el año que eso esté y sea posible. Vamos a trabajar para que eso se garantice», expresó.