La Intendenta de la Villa de la Quebrada renunció al cargo que le dieron sin consultarle y del cual se enteró por el Diario del ex gobernador.
Quien dice ser el dueño de la llave del edificio donde funciona el PJ de San Luis, Alberto Rodríguez Saá. y después de realizar todo tipo de artimaña para armar a gusto y semejanza quienes serán las autoridades que manejarán las acciones de ese espacio político en nuestra provincia, recibió la primera reacción negativa de una dirigente a la forma que tiene de hacer las cosas y que podría generar una reacción en cadena de otros integrantes que puso en cargos sin avisarles.
El “nunca más” dentro del PJ se lo dijo Rosa Calderón al Alberto y se bajó de la lista Celeste Unidad que busca en soledad quedarse con algo que ya tiene, la conducción de un PJ devenido a ultra Albertistas formada por ex funcionarios, muchos de ellos denunciados por corrupción durante su estadía en el Gobierno de San Luis.
En una nota que compartió la intendenta de la Villa de la Quebrada, expresó que, ella nunca tuvo una comunicación “ni formal ni informal con ninguna autoridad del PJ, por lo que mal podría haber consentido y/o aceptado formar parte de la lista a la que se refiere”
Calderón manifestó que no tiene voluntad de participar como autoridad de la lista del Alberto y que desestima cualquier propuesta y/o participación en las designaciones de las autoridades partidarias. Finalizó solicitando que no usen su nombre.
Desde las entrañas del peronismo la cual la integran históricos dirigentes de ese espacio, aseguran que muchos que fueron puestos a dedo y sin consultar, como lo hizo siempre el Alberto, se bajaran en las próximas horas.
Un integrante del peronismo le confió a este medio que Rodríguez Saá está solo, que no están de acuerdo con los nombres principales que puso en la lista y que es cuestión de tiempo de que siga cosechando fracasos dentro de la política y bromeó, como empresario le va mejor.