Mientras circulaba por calle Tomás Jofré, antes de llegar a San Martín, el sub jefe de la Policía de la provincia, comisario general Javier Miranda, intervino de manera inmediata para asistir a un bebé de un año que se había atragantado, aparentemente con un trozo de pan.
El hecho ocurrió en inmediaciones de Tomás Jofré al 985, donde una familia intentaba ayudar desesperadamente al menor, quien ya presentaba signos de asfixia y un tono violáceo en el rostro. En ese contexto, la madre del niño intentaba auxiliarlo colocándolo boca abajo.
Ante la urgencia de la situación, Miranda tomó al bebé en brazos y le practicó maniobras de Heimlich en dos oportunidades, controlando entre cada intento la reacción del pequeño. Finalmente, logró desobstruir las vías respiratorias y el niño recuperó el aliento, generando alivio entre los familiares presentes.
Tras asistir al menor, el sub jefe policial recomendó a la familia que trasladaran al bebé a un centro de salud para una revisión médica y descartar posibles complicaciones posteriores. Según indicó, los familiares manifestaron que acudirían por sus propios medios.
Posteriormente, arribó un móvil policial al lugar para constatar el estado de salud del niño y evaluar la necesidad de solicitar una ambulancia, debido a la preocupación generada por el episodio.