El papa Francisco fue despedido este sábado en una emotiva ceremonia que reunió a más de 200.000 personas en la Plaza de San Pedro, según informó el Vaticano. La misa, oficiada por el cardenal Giovanni Battista Re, destacó el legado de Francisco como líder de una Iglesia cercana a los más necesitados y promotora de la fraternidad.
Desde la madrugada, fieles y peregrinos ocuparon las calles del Vaticano para asistir al histórico funeral, que culminó con el traslado del féretro a la Basílica de Santa María la Mayor, donde fue inhumado de forma privada.
El funeral fue también una cumbre política sin precedentes. Asistieron líderes de más de 160 países, entre ellos Donald Trump, Volodímir Zelenski, Emmanuel Macron, los reyes de España, Javier Milei, Lula da Silva, Daniel Noboa, Luis Abinader y Xiomara Castro. Incluso Trump y Zelenski mantuvieron un breve encuentro en la Basílica antes del inicio de la ceremonia.
El cortejo fúnebre recorrió parte de Roma en el papamóvil, permitiendo a la multitud despedirse del primer papa latinoamericano, que descansará bajo una losa de mármol de Liguria, tierra de sus raíces italianas. Fue, como él pidió, un adiós sencillo, “con dignidad, pero como todos los cristianos”.
