El Gobierno nacional profundiza los controles migratorios para detectar a extranjeros en situación irregular, mediante operativos territoriales coordinados entre la Dirección Nacional de Migraciones y las fuerzas federales.
Los procedimientos se definen a partir de tareas de campo y análisis de las zonas con mayor concentración o circulación de extranjeros. Los operativos pueden realizarse junto a la Policía Federal, Gendarmería, Prefectura y la Policía de Seguridad Aeroportuaria.
Uno de los últimos despliegues se realizó en Rosario, donde unos 60 agentes controlaron a alrededor de 420 personas y detectaron ocho casos de irregularidades migratorias. Entre ellos había un ciudadano chino que tenía una orden de expulsión.
La estrategia oficial también contempla nuevas herramientas tecnológicas para cruzar información y generar alertas. En ese marco, el Gobierno creó el Centro de Análisis de Información Migratoria y Fronteriza, que reúne a Migraciones, las fuerzas federales y organismos de inteligencia para fortalecer el análisis de riesgos.
El esquema se complementa con cambios normativos que amplían las facultades de Migraciones para fiscalizar la situación de los extranjeros y avanzar con procedimientos de expulsión ante determinados incumplimientos.
Además, el Ejecutivo busca incorporar nuevas causales de alerta vinculadas a hechos considerados graves, como la incitación a la violencia o mensajes de odio contra argentinos por su nacionalidad. La implementación de estas alertas todavía requiere definir los criterios y mecanismos para su generación y validación.