El Gobierno de Javier Milei oficializó este lunes la autorización para que las Fuerzas de Seguridad Federales utilicen armas decomisadas en operativos contra el crimen organizado. La medida fue establecida en el Decreto 103/2025, publicado en el Boletín Oficial, con la firma del presidente y su gabinete.
Hasta ahora, las armas secuestradas en operativos policiales eran destruidas, pero con la nueva normativa, una vez finalizados los procesos judiciales o administrativos, la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMAC) recibirá el armamento para su depósito. Luego, el Ministerio de Seguridad, dirigido por Patricia Bullrich, decidirá su destino.
Modificación de la Ley y Control de las Armas
El decreto modifica la Ley N° 25.938, permitiendo que las armas decomisadas no solo sean destruidas, sino también reasignadas a las fuerzas de seguridad para su uso exclusivo. Esto incluye a la Policía Federal, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval, Policía de Seguridad Aeroportuaria y el Servicio Penitenciario Federal.
Además, la ANMAC tendrá la responsabilidad de garantizar la trazabilidad del armamento reutilizado para evitar su extravío o malversación.
Objetivo de la Medida
Según el decreto, esta decisión busca fortalecer la lucha contra el crimen organizado y optimizar los recursos estatales, evitando la destrucción de armas que podrían seguir en uso. El Gobierno argumentó que, durante años, se descartaron miles de armas en buenas condiciones, lo que representaba un gasto innecesario.
Con esta medida, el Estado espera reducir costos y dotar a las fuerzas de seguridad de mayor equipamiento para la lucha contra el delito.