Más allá de que Alberto Rodríguez Saá jura que no es K y que no comulga empatía con Cristina, el ultra K periodista Diego Brancatelli victimizó al peronismo por un hecho que protagonizó un músico callejero porteño en la Villa de Merlo.
En vísperas de las elecciones en San Luis, el próximo 11 de mayo, la oposición comandada por Alberto Rodríguez Saá y los pocos soldados que le quedaron en la trinchera del PJ despliegan un sinnúmero de noticias falsas en las redes sociales, con el objetivo de desinformar a los sanluiseños. Aunque la estrategia se ve truncada con solo leer los comentarios de los lectores, principalmente en la devenida marca “El Diario de la República”, que dejó de ser un diario para transformarse en apenas una página web.
Al eco de algunos periodistas radiofónicos que quedan de otros tiempos —los cuales se ocupan de leer y tratar esas noticias falsas con una impronta de fanatismo hacia quien siempre les infló las arcas— se le suma un actor casi inesperado, teniendo en cuenta que al mandamás del PJ puntano no le gusta sacar el cocodrilo del bolsillo para poner dinero de su botín en este tipo de negocios.
Teniendo en cuenta que “el Alberto” manejó la billetera de los sanluiseños durante muchos años a gusto y semejanza —con vuelos privados, contrataciones innecesarias, festines descomunales que lo llevaron a conquistar a las mujeres más reconocidas de la Argentina, entre ellas la exmodelo Delfina Frers, la actriz Esther Goris, Andrea del Boca, Leonor Benedetto y las presentadoras Patricia Lage y Anabela Ascar— tener que sacarla para pagar a un periodista de la propia no le cae muy bien. Pero, en esta necesidad de hacer daño a nivel nacional que pueda cambiar algo de las urnas de mayo, todo cobra sentido.

Quien se suma a la campaña de noticias falsas en San Luis es el periodista Diego Brancatelli, un defensor de Cristina Kirchner, del hijo y de todo lo que rodea a los K. Cuestionado por propios y extraños por su “manera de hacer periodismo partidario” —pero que le ha dado sus beneficios de buena vida— habló sobre un incidente que provocó un músico callejero en situación de calle, que hacía pocos días que estaba en la Villa de Merlo.
Brancatelli, con su tono cotidiano a la hora de no dar la versión real de los hechos, con el objetivo de victimizar al peronismo K, expresó en la señal C5N que el Gobierno “busca borrar toda huella peronista”. Luego, destacó la belleza natural y el microclima de Merlo y, haciendo un alto en el relato, esbozó: “Pero, ¿qué pasa? Nos gobiernan estos tipos”, haciendo mención a una ordenanza municipal que prohíbe a los artistas callejeros si no están regularizados en el municipio.
“En San Luis, chicos, tocás la marcha peronista y terminás preso”, finalizó el periodista.
Lo cierto es que, ante una ordenanza municipal que involucra a los artistas callejeros y vendedores ambulantes, el músico desembarcó en Merlo y tocó en las calles. Según información que trascendió, inspectores municipales en varias oportunidades le advirtieron que estaba incumpliendo la ordenanza. Ante esto, decidió ir a protestar al municipio merlino y, durante una hora, estuvo en el edificio, amenazando y provocando al personal del lugar, sin dejar que se desarrollaran actividades con normalidad. Entre las ejecuciones que hizo, interpretó la reconocida Marcha Peronista, pero luego de atacar de manera verbal a un hombre mayor del lugar, se solicitó la presencia policial y, ante la resistencia, la policía lo demoró.
El músico tenía antecedentes policiales en Córdoba y quedó imputado también en San Luis por el episodio que cometió. También se supo que era oriundo de Buenos Aires.
