Un duro revés judicial recibió este fin de semana el diputado provincial Carlos González D’Alessandro, quien hasta ahora ejercía el control de La Libertad Avanza en San Luis a través de la presidencia distrital que ocupaba su hijo, Matías.
D’Alessandro es un dirigente con un recorrido zigzagueante en la política puntana. Durante años coqueteó con distintos espacios y referentes —desde allegados al sindicalista José Luis Barrionuevo hasta el propio ex gobernador Alberto Rodríguez Saá— hasta encontrar en Javier Milei un lugar donde instalarse, con quien hoy busca mimetizarse al punto de imitar sus formas y discursos no la esta pasando bien políticamente, ya que vive un constante desplante por parte del partido del cual representa en la Cámara Baja de la provincia.
La jueza federal con competencia electoral, María Servini, dispuso la intervención del partido en la provincia y resolvió quitarle la conducción al legislador amigo de «Alejandro Fantino» como le gusta anunciarse. La medida fue formalizada por el apoderado Santiago Viola y se adoptó por “inconducta partidaria”, según señalaron fuentes partidarias.
La decisión implica que todas las actuaciones realizadas por González D’Alessandro en nombre de LLA quedan sin efecto. Frente a esta situación, el diputado rechazó la intervención y anticipó que brindará una conferencia de prensa este lunes. A través de sus redes sociales, dejó un mensaje en el que sostuvo: “Rechazamos la intervención de ‘Lule’ Menem. Nos quieren callar porque no nos pueden comprar”.
El conflicto interno se produce a días de haberse oficializado la lista de la alianza de La Libertad Avanza, encabezada por la ex ministra de Gobierno, Mónica Becerra, junto a Carlos Almena y Dalma Guinda. D’Alessandro, sin embargo, denunció que hubo presiones para imponer candidatos dentro del espacio y anunció su decisión de dar de baja la alianza para presentar una nómina propia con candidatos “puros”.
La controversia se agravó cuando Matías González D’Alessandro inscribió en la Justicia Electoral una lista de postulantes bajo el nombre de La Libertad Avanza, encabezada por su padre. Esto genera un escenario complejo, ya que coexistirían dos listas con la misma denominación: la alianza liderada por Becerra y la presentada por el legislador.
La Justicia deberá resolver ahora cuál de las dos expresiones quedará oficialmente habilitada para competir en las elecciones de octubre, en medio de una disputa que expone la fractura interna del espacio libertario en San Luis.